6.01.2010

Volar en mil pedazos y ser feliz

Siento las miserias humanas, las veo en todas partes. En esta cara que llevo colgada con marca a sangre bajo el ojo izquierdo . Ahí están recorriéndome las venas con calor, con hambre. Me reconozco en ese espejo, mientras más me alejo más cerca estoy. Todas las señales huelen a condena, porque no se puede quitar lo que se hereda, supongo que tampoco evade. Quisiera saber, quisiera saber. De incredulidad peco, y por donde pecas pagas. No creo en nada ¿algo creerá en mí? Y si de pronto todos mis fantasmas quisieran cobrarme revancha, me tomarían por sorpresa, hasta a arrastrarme al bosque profundo y húmedo de los más terribles temores. Una epifanía que me persigue y me presenta vieja, sola y loca... como todos los que ahora dejé atrás

2 comments:

Fernanda said...

Hija pequeña, no, hija grande... yo sí creo en ti :)

Qué bueno que reconocieras a temprana edad tus condenas... quizás ahora dejen de serlo.

Me voy a ver el final de Alguien te mira (la repiten en el trasnoche de tvn)

Besos nena!

Nicole said...

havemos cualquier? cantidad que creemos en ti asi que no te hagai de rogar ya=